Tener una alimentación equilibrada es esencial para garantizar y gozar de una buena salud y, en este sentido, el pescado juega un papel fundamental. Sin embargo, muchas personas se resisten a introducir este alimento en sus dietas por diversos motivos: desconocimiento de la variedad de especies, de cómo prepararlas o simplemente porque no es de su agrado… Aunque parezca mentira, muchos pescados nos permiten realizar recetas muy variadas y, lo más importante para algunos, de fácil elaboración.

Con todo, sí es cierto que en ocasiones qué pescados elegir para comer puede ser una tarea complicada, sobre todo a la hora de comprarlos. Para ello, hemos elaborado una lista con una selección de los 7 pescados fáciles de comer. Además, en el post anterior sobre qué pescados comer en temporada podrás saber cuál escoger dependiendo de la época del año.

5 tipos de pescados para comer sin complicaciones

La mayoría de las personas pueden llegar a rechazar el pescado por la dificultad que algunos presentan para limpiarlos o prepararlos, e incluso por las espinas, decantándose más por la carne. Pero no debemos dejar el pescado fuera de nuestra dieta, tanto adultos como niños, por el gran aporte nutricional para nuestra salud.

No te desanimes y descubre los pescados más fáciles de introducir en tu dieta sin complicaciones.

La merluza

Se trata de uno de los pescados más consumidos en nuestro país, tanto fresco como congelado. A la hora de comprarla, es recomendable adquirirla entera y pedirle al pescadero que nos la prepare en función de la receta a realizar. Os puede sacar los lomos, puede cortaros la merluza en rodajas y puede también prepararos delicias o trocitos limpios sin piel ni espinas, ideales para rebozar o para hacer en tacos. Así pues, la merluza puede darnos mucho juego para cocinar a la plancha, rebozada y frita, al horno o en guisos clásicos como la merluza en salsa verde. ¡Es cuestión de echarle imaginación!

El atún

Sin duda, el atún se trata del pescado que quizás más consumimos de forma casi inconsciente gracias a la popularidad de las latas de atún. Lo que sí es cierto es que, a pesar de que podemos optar por esta forma de consumo, hay muchas otras variables que podemos introducir en nuestra dieta de una manera sencilla. El atún en filetes y a la plancha, por ejemplo, o para los más peques las hamburguesas de atún. Con todo, lo ideal es cocinarlo poco para que quede jugoso y evitar que se reseque su carne.

El salmón

Otra opción perfecta para introducir el pescado en nuestra dieta. Además de contener un alto índice de Omega 3, nos permite cocinarlo de mil y una maneras, todas ellas sencillas de preparar. Puedes consumirlo a la plancha, marinado o al horno, incluso ahumado para nuestras comidas más rápidas.

El lenguado

Para cocinar el lenguado basta con echar unas gotitas de aceite en la plancha o la sartén y dejarlo hasta que esté en su punto. Una cena sabrosa, muy baja en calorías y alta en nutrientes. Además, no suele tener demasiadas espinas, por lo que también es una muy buena opción para los más pequeños.

La dorada

La dorada es uno de los pescados blancos más populares, además de quedar buenísimo al horno, una receta súper sencilla. También puedes optar por prepararla a la plancha o incluso al vapor gracias a su carne ligeramente carnosa.

Como ves, introducir el pescado en tu dieta no es tan difícil, simplemente es cuestión de probar cosas nuevas y, sobre todo, no tener miedo a cocinarlo.

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